¿Tomar decisiones desde el pasado o desde el futuro?
- Isis Abreu

- 22 ago 2023
- 2 Min. de lectura
Conocer cómo es nuestro proceso de toma de decisiones nos acerca a nuestras metas.
Solemos pensar que decidimos por motivos lógicos, pero no solo nos mueve la razón o la
emoción, sino que también somos sensibles a otros factores que actúan en nosotros y de los
que no somos conscientes. Uno de ellos es nuestro pasado, nuestras vivencias, nuestra experiencia.
Nuestro pasado puede influir mucho en nuestras decisiones, y en cómo percibimos la
realidad. Muchas veces traemos ese momento en que sucedió: “cuando trajimos ese
producto, no vendimos nada”; ese resultado nos ayuda a contar con una decisión rápida y
segura.

¿Qué es decidir desde el futuro?
Es cuando el futuro se ha pintado tomando en cuenta las tendencias, la experiencia cliente,
el mercado, en definitiva, es aquello que competitivamente necesitamos, lo que queremos,
pero todavía no tenemos. Entonces, al momento de decidir, lo haces pensando en ese futuro, primando el objetivo establecido: “aunque en el pasado no funcionó, este producto tiene sentido en esta nueva realidad”. ¿Por qué queremos alcanzar un futuro imaginado?, o ¿queremos seguir igual que como estamos o como hemos vivido?
“Pensar el presente considerando el futuro” se trata de adoptar una voluntad prospectiva”.
¿Qué se requiere para migrar, de decidir desde el pasado a decidir desde el futuro?
1. Tener accesible y visible la visión, propósito y objetivos de largo plazo frente a
mandos altos y medios.
2. Estar alerta y super consciente de cada decisión ayudando a compañeros, pero
comenzando por nosotros mismos.
3.Contar con espacios de calidad para la creación, innovación libre, sin reservas ni
reproches.

¿Cuáles con los beneficios de decidir desde el futuro?
Llegamos a las metas de largo plazo
Evolucionamos según los tiempos
Fluimos fácilmente en la incertidumbre y los riesgos
Atraemos y mantenemos talento de las nuevas generaciones




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